Qué es la Cultura Empresarial y cómo Beneficia a la Salud de tu Empresa

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En el momento en que nos encontramos ya quedan muy pocas empresas que le sigan dando la espalda a lo que se conoce como cultura empresarial, sobre todo cuando hablamos de grandes compañías y de gigantes de los negocios.

¿Será una simple casualidad o verdaderamente este fenómeno está relacionado con el éxito en las empresas?

Lo cierto es que se han llevado a cabo muchos estudios sobre cultura empresarial y la mayoría coinciden en que es un concepto altamente beneficioso para la salud de cualquier sociedad.

La Cultura Empresarial mejorará la salud de tu empresa

Una vez que se sabe exactamente qué es esto de la cultura empresarial o cultura organizacional, como también lo han llamado, resulta relativamente sencillo intuir cuáles son los beneficios de implementarla en una empresa. No obstante, desde ANEC queremos hablarte de ello detenidamente, ya que como asociación de consultores tenemos una gran experiencia a estos efectos y muchas ganas de aportar un poco de luz en un tema como éste, así que comenzamos.

¿Qué es exactamente la cultura empresarial?

Para saber lo que es la cultura empresarial basta con echar un ojo al funcionamiento interno de cualquier empresa. Si bien es cierto que, como explicábamos anteriormente, no todas las empresas tratan de desarrollarla, todas la tienen de una forma implícita como mínimo.

Nos explicamos: la cultura organizacional es todo lo que se refiere al funcionamiento de la compañía como tal, desde los modos de trabajo hasta las relaciones entre los empleados, pasando por la manera de vestir o de actuar en las reuniones.

A la hora de observar la cultura de la empresa en cualquier negocio siempre va a ser muy revelador atender a lo que ocurra cuando llegue un nuevo empleado, tanto por su parte como por parte de quienes ya estaban en la empresa. Al principio, un recién llegado no tendrá ni idea de la cultura organizacional implantada en esa compañía, y poco a poco deberá ir conociéndola y adaptándose a ella, porque si no lo hace, o bien peligrará su bienestar en la compañía, o bien lo hará su puesto de trabajo.

Claro que, lo mejor siempre va a ser que al contratar a alguien se le hable desde un primer momento y con claridad de la cultura empresarial que se da en su nuevo trabajo; sin embargo, como señalamos, ésta no se da en todas las empresas de forma explícita, ni siquiera para los que ya forman parte de ella.

En otro orden de cosas, existen varias clasificaciones que hablan acerca de la cultura organizacional y de los diferentes tipos que se pueden presentar. Se habla de permisividad y de propiciar el riesgo en las propuestas por parte de los empleados, y de todo lo contrario -alto control y bajo protagonismo del trabajador-, por otro lado.

Los trabajadores son una parte fundamental dentro de la cultura organizacional

Son ejemplos de lo que supone y significa la cultura empresarial en una compañía, pero el problema de estas clasificaciones es que se centran en aspectos como el señalado que, sin dejar de ser relevantes, no son únicos, por lo que quizás deberían hacerse valoraciones más generales.

Por último, podemos decir que la cultura empresarial es aquello que diferencia a cada empresa del resto, incluso de su propia competencia porque, aunque dos compañías se dediquen a lo mismo, nunca compartirán todos los aspectos de su funcionamiento. Diferirán en el trato al empleado o al cliente, en sus estrategias o en sus relaciones internas; en cualquier caso, sus procesos serán completamente distintos, y eso es algo realmente beneficioso.

Pero, ¿por qué es tan beneficioso? ¿Cómo se compone la cultura empresarial en un negocio?

Aspectos fundamentales de la cultura empresarial

Una vez que se ha entendido un concepto tan abstracto y tan concreto al mismo tiempo como es el de la cultura empresarial, se hace necesario prestar atención a su desarrollo y a sus fundamentos. Y es sin duda en este momento donde han de salir a relucir los tres pilares fundamentales sobre los que ha de sustentarse este fenómeno, y que seguro que los has escuchado ya en alguna que otra ocasión: misión, visión y valores.

Aunque estos tres conceptos se repitan prácticamente como un mantra y se hayan extendido a terrenos lejanos a la cultura empresarial, nunca dejarán de ser la quintaesencia de la misma. No son únicamente tres palabras vacías, detrás de cada una de ellas está el sentido de cualquier empresa y esto es lo que la acabará diferenciando de las demás, veamos a qué se refiere cada uno de estos términos en los que se basa la cultura organizacional.

Misión

La misión de la empresa tiene un papel totalmente relevante en su cultura organizacional

Cuando hablamos de la misión en una empresa nos estamos refiriendo básicamente a su razón de ser, y digamos que podríamos descubrirla haciendo tan solo una pregunta relativamente sencilla: ¿por qué existe esta empresa? Más allá de las ganancias económicas, que evidentemente son la razón primera y última de la existencia de los negocios, ¿qué propuesta de valor se ofrece al mundo desde aquí?

La respuesta más profunda y que se remonte al mismo momento de la constitución corporativa será la más adecuada. En este punto se puede hablar de la idea de negocio en sí, de las primeras intenciones al crear la empresa o de lo que se espera de ella, pero sin duda será esencial marcar en rojo la misión de una corporación para dirigir de este modo su rumbo, de dónde viene y hacia dónde se dirige.

Visión

Y, si cuando nos referíamos a la misión estábamos hablando de algún modo de los orígenes de la empresa, cuando se trata de la visión estamos lanzando la vista al futuro de la compañía.

¿Qué se espera de esta empresa en un futuro?

Es imprescindible contar con este aspecto cuando de la cultura empresarial se trata, puesto que la respuesta a dicha pregunta será lo que marcará las directrices en todos los aspectos de un negocio, y todo estará enfocado hacia la consecución de ese futuro.

Valores

Por último, los valores dictaminarán los modos de trabajar en la empresa. Se trata de unos cuantos puntos o pautas que deben ser conocidos por todos los empleados, desde el más alto cargo hasta el trabajador recién llegado y, por supuesto, puestos en práctica por cada uno de los miembros que componen la corporación.

Los valores son uno de los pilares de la cultura empresarial

Éstos son los aspectos más prácticos en los que se desarrolla y se concreta lo que vienen a decir los dos pilares anteriores; la misión sustenta la empresa, la visión pone el punto de mira en el futuro, y los valores son las herramientas para respetar esa base y alcanzar dichos objetivos. Se trata de un ideario interno que, como tal, ha de ser respetado.

¿En qué beneficia la cultura empresarial a tu empresa?

Como se ha podido ver a lo largo de todo este post, prácticamente nos estamos refiriendo a la columna vertebral de cualquier empresa. La cultura empresarial es lo que marca el devenir de cualquier compañía, y existe una gran diferencia entre dejar que ésta se instaure por sí sola o establecerla y hacer que la corporación se adapte y se ajuste a ella.

Por supuesto, no basta únicamente con crearla, también se hace necesario revisarla periódicamente y actualizarla tanto como sea necesario.

Ahora bien, ¿en qué beneficia exactamente la cultura empresarial a mi empresa? Lo normal es que sea suficiente solo con conocer el concepto, que ya de por sí es bastante elocuente y da muchas pistas acerca de su necesidad, pero por si quedan dudas es muy sencillo señalar ventajas y beneficios que se derivan de la existencia de la cultura organizacional.

Beneficios de la Cultura Empresarial en mi compañía

Empezando por la diferenciación con la competencia, que hace que una empresa se desmarque de las otras y que, al fin y al cabo, es lo que lleva a una compañía a destacar, ser más conocida y, por ende, crecer.

Por otra parte, la identificación tanto a nivel interno como a nivel externo también viene dada por la cultura empresarial: existen pocos aspectos más positivos para una empresa que el hecho de que, por un lado, sus empleados se sientan identificados realmente con ella y, por otro, sus clientes reales y potenciales la reconozcan con facilidad.

La cultura empresarial aporta notables beneficios a cualquier empresa

Por lo que respecta al nivel interno de una compañía, la identificación no es el único valor que se desprende de la cultura empresarial, sino también las buenas relaciones entre empleados, el buen trato a los clientes por parte de los mismos, una competencia sana pero productiva y el bienestar general de todo el equipo corporativo, entre otros, son factores esenciales que derivan de este concepto.

Es un aspecto que a día de hoy debería estar presente de forma explícita en cualquier empresa que pretenda alcanzar el éxito.

Esperamos que te haya gustado el post y como siempre, cualquier comentario será bien recibido. Si además nos ayudas compartiendolo en Redes Sociales, mucho mejor 😉

Imagen: Forbes

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ANEC

Asociación Navarra de Empresas de Consultoría

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