¿Necesitas más Pasión o Experiencia para Lanzar una Consultoría?

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La consultoría profesional requiere de una serie de competencias en sus trabajadores para que el servicio que den sea óptimo.

La consultora perfecta no existe; eso lo sabemos todos. Pero cuanto más especializadas están, generalmente más capaces son de brindar un servicio más completo y efectivo a las empresas que las contratan.

Pasión o experiencia, ¿qué es mejor para tu empresa?

Por otro lado, una consultora no deja de ser una empresa como todas las demás, solo que su función es la de optimizar el funcionamiento de las otras. ¿Y qué caracteriza a las buenas empresas?

Que tengan que ver con el trabajador, dos cosas principalmente: el amor por el trabajo que desempeña y la experiencia, a la que solo se llega con los años.

Cuando salimos de la universidad todos tenemos un buen saco de conocimientos en la mollera. El sistema universitario empleado en nuestro país, profundamente teórico, tiene sus cosas buenas y sus cosas no tan buenas. Las buenas son que salimos siendo un mar de conocimientos, y las no tan buenas es que no tenemos ni idea de cómo aplicarlos cuando las situaciones escapen a lo que nos han enseñado.

Así pues, ¿cómo nos convertimos en los mejores? Solo hay una manera de hacerlo: amando lo que hacemos y conociendo los distintos escenarios a los que nos podemos enfrentar. Para esta segunda parte, nada mejor que la experiencia.

Las ventajas de trabajar la consultoría con pasión

Es algo más difícil de explicar que de notar cuando se da. Si alguien trabaja con pasión en su día a día, se le nota de largo y el mundo de la consultoría de empresas no es una excepción. Aquel que disfruta haciendo lo que hace no contará con los obstáculos que se encuentra día tras día otra persona que trabaja en algo por mera necesidad.

#1 Predisposición a ampliar horizontes: sin miedo al cambio

Aquellas personas comprometidas con su trabajo no tienen problema alguno para juntar su suerte a la de la empresa que representan.

Cuando un trabajador cuida de una empresa como si fuera suya porque lo que hace lo hace con pasión, actuará casi de forma inconsciente en favor total y absoluto para esa empresa. La ayudará a crecer, a entrar en nuevos mercados, a frenar cuando deba hacerlo, etc. Es decir, la ayudará a conseguir lo mejor para ella misma.

#2 La pasión nos hace ser mejores trabajadores

La pasión nos hace mejores trabajadores

Si sentimos pasión por algo, pondremos todo nuestro empeño en ello. Es como trabajar sin que sobrevuele la sombra de la desmotivación, tan presente en las empresas con empleados.

Con motivación rendimos mejor. La productividad aumenta, los beneficios de la empresa también y el ambiente se hace inmejorable. En las consultoras, según de qué tipo sean, los ambientes se dan a medias debido a los viajes y al teletrabajo. Pero las que incluyan una actividad regular en la propia sede gozarán de una salud laboral y personal excelente si cuenta con un personal apasionado por su trabajo.

#3 Los objetivos se alcanzan más fácilmente

Probad a buscar empleados que cumplan objetivos sin amar lo que hacen. Alguno habrá, pero no será lo habitual.

Si alguien no se pone el trabajo en su contra, sino que lo disfruta desde el primer al último minuto, los beneficios son infinitos, empezando por la altísima productividad. Como vemos, la suerte de la empresa se ve muy ligada a la del trabajador. Cuando esto deja de ser así es que la desmotivación ha hecho acto de presencia. ¡Alarma!

Las ventajas de ser un consultor con experiencia

Lo de la pasión parece infalible, pero sin experiencia puede derivar en un desastre. Las acciones nacidas de la energía y motivación que no tienen una base de conocimiento pueden terminar tan mal como bien.

#1 Se le ahorran muchos disgustos a la empresa

El novato se equivoca por naturaleza, porque si se salta el guion en cualquier momento y sale de su zona de confort es más fácil que tome la decisión menos adecuada.

El trabajador con experiencia, que ya ha sido novato y ha caído en ese y otros treinta errores más, ya sabe qué tiene que hacer para no cometer el error que cometió en su momento. La zona de confort ya no se diferencia de la de riesgo: es la misma.

Esto nos lleva a afirmar que los disgustos que se ahorra la empresa lo hace a través de haberlos sufrido alguna vez, y así es. De los errores se aprende. Pregunta a algún consultor con 40 años de experiencia de qué ha aprendido más en su trabajo y te dirá, sin duda alguna, que con sus errores.

No te fíes nunca de un consultor que no se haya equivocado nunca. Todos hemos fallado en algún momento y eso nos ha hecho mejores en nuestras especializaciones. Nosotros lo agradecemos, nuestra empresa lo agradece y nuestros clientes, también.

#2 Se amplía el ratio beneficios/costes

La experiencia amplia el ratio entre beneficios y costes

Una de las ventajas más grandes de ser un consultor con experiencia se la lleva la empresa, y es que disminuyen los costes y aumentan los beneficios. Así de sencillo.

El experimentado consultor podrá hacer lo mismo que hacía hace diez años, pero en la mitad del tiempo. No hace falta ser un experto en matemáticas para darse cuenta de las ventajas que ello conlleva.

#3 Todo el personal crece

Todo novato está condenado a equivocarse una o varias veces antes de convertirse en un arma infalible de la consultoría empresarial. Pero ¿no será evidente que, si tiene un maestro cerca del que aprender los errores se verán, cuanto menos, minimizados?

Las personas experimentadas aportan un grado de conocimiento y sabiduría que nunca encontrarás en los libros teóricos. Si conoces a consultores honestos con mucha experiencia te darás cuenta de ello enseguida. Por eso, si las empresas combinan el personal recién incorporado con personas que se conozcan el mundillo “de pe a pa”, los beneficios pueden ser inestimables.

¿Pasión o experiencia?

Te pedimos perdón por haberte hecho llegar hasta aquí sin haberte dado una respuesta clara todavía… Y por dejar que te marches sin ella, porque somos incapaces de decantarnos por una o por otra.

Creemos sinceramente que una persona con experiencia y al mismo tiempo apasionada por su trabajo de consultor tiene un valor incalculable. Los clientes que trabajen con ella serán unos privilegiados sin saberlo y la empresa a la que pertenezca se dará cuenta de lo que tiene entre manos en cuanto el grado de experiencia empiece a dejarse notar con el paso de los años.

Supongamos ahora que nos pones entre la espada y la pared:

  • Profesional apasionado sin experiencia: será un terremoto lleno de fuerza y aquello que intente le podrá salir o muy bien o muy mal. El riesgo es grande, aunque si las cosas van bien puede provocar rápidos avances significativos en muchos ámbitos de una consultora.
  • Profesional con experiencia pero sin pasión: es más un seguro que un motor. No ayudará en los avances de la empresa, pero sí a que esta camine con paso firme entre todos sus clientes. Los trabajos que haga serán intachables, pero todo lo no referente a la alta calidad de los mismos estará irremediablemente marcado por la falta de ganas y desmotivación.

Combinar pasión y experiencia es la mejor solución para tu empresa

¿Con cuál nos quedaríamos? Si no se puede tener las dos cosas en la misma persona, mejor combinar a uno y otro en dos trabajadores distintos que se ayuden recíprocamente. Como punto de partida para hacer crecer una empresa es una idea magnífica.

Y tú, ¿qué tipo de trabajador predomina en tu consultora? ¿Notas las diferencias entre unos y otros? ¡Cuéntanos tu opinión y experiencia en el tema en los comentarios!

Si quieres pertenecer a ANEC estos son los beneficios que encontrarás por unirte a nuestra asociación.

Imagen: Placed

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ANEC

Asociación Navarra de Empresas de Consultoría

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