El valor del trabajo vs. el valor del dinero. ¿Qué modo de financiación es mejor para un proyecto emprendedor?

Comparte el post en tus Redes SocialesShare on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

 

 

Cualquier proyecto emprendedor cuenta con distintas posibilidades a la hora ser financiado: al margen de las ayudas económicas y subvenciones (de las cuales no debería depender el desarrollo de un proyecto) y el canal tradicional de las entidades financieras o los préstamos blandos de otras entidades, el emprendedor puede vender parte de su empresa en forma de participaciones. Los nuevos socios pasarían a tener una parte de la empresa en propiedad. Veamos algunas de estas fórmulas.

 

Capital riesgo profesional

 

En ocasiones, el emprendedor cree que un buen método para financiar su proyecto es acudir al capital riesgo profesional. Movido por las imperiosas necesidades de capital para sacar adelante su empresa, cae en el error de no valorar tanto su idea, su trabajo, y su esfuerzo como el dinero que necesita para llevarlo a cabo: así, el capital riesgo negocia a la baja el valor teórico de la sociedad para conseguir aumentar el porcentaje de su participación y, por tanto, diluye la participación del emprendedor.

 

La dificultad a la hora de tangibilizar las ideas y el esfuerzo del emprendedor, hace que muchas veces se minusvalore su trabajo en favor de dar toda la importancia al dinero. Pero no hay que olvidar que el valor surge del trabajo, no del dinero.

 

El principal problema para el emprendedor al contar con inversores de capital riesgo profesional es que su objetivo y, por tanto, la estrategia a largo plazo, es diferente: el emprendedor quiere llevar a cabo su proyecto; para el capital riesgo, la prioridad es hacer rentable su inversión. Para estos últimos, se trata de una inversión temporal en una empresa y su negocio está en el beneficio obtenido por revalorización de las participaciones.

 

Por esto mismo, exigen al emprendedor múltiples condiciones para aumentar las garantías de su inversión en perjuicio de las condiciones del emprendedor.

 

Además de esto, no hay que olvidar otro inconveniente: cuando vendan su participación, normalmente a los 4 años, un nuevo socio, desconocido, entrará en la empresa sin que el emprendedor pueda controlar quién es ese nuevo socio.

 

 

Business angels

 

En el caso de los business angels, su participación puede ser positiva, siempre y cuando aporte buen criterio, con un conocimiento basado en la experiencia, y respete el esfuerzo del emprendedor.

 

De nuevo, con los business angels, el emprendedor no debe olvidar que el capital que necesita no vale más que su proyecto. Frecuentemente, el emprendedor no ha valorado su proyecto más allá del tiempo y el dinero que ya le ha dedicado. Es posible que no sepa valorarlo en su proyección futura.

 

Es fácil que, en estos casos, el emprendedor minusvalore intangibles y sobrevalore sus riesgos, y, entonces, los inversores no respetan el esfuerzo del emprendedor, ponen un precio arbitrariamente bajo al proyecto y exigen controlarlo teóricamente para minorar los riesgos, cuando la realidad es que pretenden apropiarse del proyecto por menos dinero del que vale.

 

 

Crowdinvesting


El potencial de la micro-inversión colectiva (crowdinvesting o también llamada equity crowdfunding) acumula más capital dispuesto a asumir riesgo que todo el capital riesgo profesional.

 

Además se trata de capital no especulativo: los inversores no pretenden obtener rendimiento por la revalorización de las participaciones sino que invierten en el proyecto alineados con el emprendedor, confiando en su estrategia y en su modelo de negocio y, por ello, valoran la inversión por los dividendos esperados por la buena marcha del proyecto -no pretenden conseguir un porcentaje societario determinado-.

 

En definitiva, este modo de financiar un proyecto resulta muy ventajoso tanto para el emprendedor, como para los inversores, ya que estos pueden controlar el riesgo de la inversión por la cantidad de dinero que inviertan.

 

BESTAKER

 

Comparte el post en tus Redes SocialesShare on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *