Actitudes y Aptitudes para ser Consultor

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Conocer las actitudes y aptitudes necesarias para ser consultor es algo esencial para dedicarse a esta profesión, no tanto por la accesibilidad a un empleo -que también-, como por la capacidad para afrontarlo de la mejor manera posible.

Actitudes y aptitudes necesarias para ser consultor

Nos estamos refiriendo a un cargo que con el paso del tiempo cada vez gana más activos y eso se nota en el perfeccionamiento de sus tareas: a mayor competencia, mayor preparación por parte de los trabajadores del sector y de los candidatos a serlo.

Pero, ¿cuáles son exactamente las actitudes y las aptitudes de las que hablamos? ¿Ha de mostrarlas todas un consultor? Lo cierto es que sí, todas éstas y muchas más, y si te estás planteando la primera de nuestras cuestiones, calma, porque en este post vamos a hablar de ello largo y tendido.

¿Por qué un consultor debe contar con ciertas actitudes y aptitudes?

No nos engañemos: como veníamos diciendo, el mercado está repleto de consultores freelance y de empresas dedicadas exclusivamente a la consultoría y aparentemente vienen muchas más, dado el éxito que está cosechando esta profesión en la sociedad actual y más concretamente en los negocios.

Sin embargo, éste no es el único motivo que nos lleva a pensar en la enorme cantidad de actitudes y aptitudes que se requieren para ser consultor.

Seamos serios: no estamos hablando de una profesión baladí, por mucho que a algunas personas se lo pueda parecer. Francamente, se trata de un trabajo de altísimo riesgo, puesto que desde una consultoría de negocios uno no se juega únicamente su propio pellejo, se está jugando el de terceras personas.

Así pues, tanto la competencia como la responsabilidad del cargo hacen imprescindibles determinadas actitudes y otras tantas aptitudes con las que dedicarse al arte y oficio de la consultoría. No te las pierdas y trata de aplicarlas, las necesitarás.

Actitudes fundamentales para ser consultor

Actitudes fundamentales del consultor

Comencemos por lo que es, o al menos lo parece, más sencillo. Cuando hablamos de actitudes nos referimos a las maneras de actuar, a las decisiones que se toman en una u otra situación y al modo de reaccionar en según qué circunstancias.

Dicho así, puede que las actitudes sean algo más sencillo de aprehender que las aptitudes que luego veremos; pero no te dejes engañar, las características que analizaremos a continuación son totalmente imprescindibles si deseas entrar con buen pie en el mundo de la consultoría.

#Aprendizaje

Si ya te has movido un poco a través del mundo de la consultoría sabrás que se trata de un mercado en el que todo fluctúa de manera constante. Todas las empresas ansían crecer y cada día se inventa algo nuevo para conseguirlo, y mucho más desde que aparecieron las benditas tecnologías.

Si eres consultor o te apetece serlo, olvídate de permanecer en el sitio sin moverte, crece tú también y continúa leyendo, formándote y aprendiendo de forma permanente. De lo contrario, por muy bueno que seas te acabarán adelantando si no amplias tus conocimientos.

#Proactividad

La proactividad es una actitud imprescindible en consultoría

Aunque resulte evidente, mencionar la actitud proactiva es indispensable llegados a este punto. Imagina que tienes una empresa que busca un equilibrio, que desea crecer o que lucha por salvar el cuello; decides contratar a un consultor y éste muestra pasividad y no sabe cómo reaccionar a vuestros problemas, ¿qué pensarías? Pues eso.

Se trata, probablemente, de llevar la consultoría corriendo por las venas, tener capacidad de resolución ante prácticamente cualquier situación y, por supuesto, coger el toro por los cuernos. Si quieres ser consultor no puedes quedarte a verlas venir, métete en el barro y muestra de qué pasta estás hecho.

#Implicación

Ésta es una de las actitudes más sencillas a la hora de ser explicada, aunque no resulta tan fácil cuando se trata de llevarla a cabo. Para hacer un gran trabajo como consultor es fundamental implicarse en el proyecto en cuestión y tomarlo como propio.

Jamás se puede mostrar el mismo nivel de interés -ni siquiera con mucho esfuerzo- cuando una meta se vive en tercera persona en lugar de en primera persona. Por eso deberías inmiscuirte al máximo en las compañías que te requieran para sacar adelante la labor que te sea encomendada.

#Objetividad

Es cierto, esta actitud contrasta un poco con la idea de la implicación, pero hay que encontrar un equilibrio. Uno debe implicarse hasta la médula en sus proyectos, pero sin perder de vista en ningún momento que parte de una posición ajena a la compañía para la que trabaja.

Este aspecto es muy importante a la hora de evitar dejarse llevar por las pasiones y por los impulsos. Analizar antes de actuar es clave; siente los proyectos como tuyos sin dejar de mantener al mismo tiempo la distancia.

#Capacidad de superación

La capacidad de superación, otra de las actitudes para ser consultor

Este aspecto bien podría ser calificado como una de las aptitudes para ser consultor, pero no, lo vamos a señalar como actitud porque tiene mucho que ver con la capacidad de auto exigencia de cada uno, y eso es algo que se puede asimilar a base de esfuerzo y tesón. No vale con dar siempre lo que te pidan, tienes que dar un poco más.

Bienvenido al mundo de la consultoría. Toma asiento y nunca te pongas límites, si ya lo has hecho lo mejor que has podido, trata de perfeccionarlo un poco más porque seguro que es posible. Cuando termines, sigue intentando optimizar el resultado y no te canses nunca: la perfección es algo casi imposible de conseguir.

#Positividad y optimismo

Ten muy en cuenta lo que significa tu trabajo y síguelo al pie de la letra. Suponemos que si estás aquí o quieres estarlo será por vocación, y si eso es así probablemente tu optimismo te vendrá de serie, por lo que será más bien una aptitud; sin embargo, qué paradójico, tenemos grandes esperanzas para ti si eres pesimista: si estás dispuesto a cambiar de actitud, bienvenido al mundo de la consultoría.

Es muy sencillo, no se puede sacar un proyecto adelante -más todavía teniendo en cuenta el esfuerzo que esto conlleva- si no se encara con una actitud optimista y con la mente puesta en que saldrá mucho mejor que bien; de lo contrario será mejor que ni siquiera lo intentes, ¿o es que acaso te planteas que te pueda salir mal?

Aptitudes esenciales para ser consultor

Aptitudes esenciales para ser un buen consultor

Si bien es cierto que en esto de la consultoría no es del todo suficiente con tener buenas actitudes e intenciones, también es verdad que muchas de ellas sirven para suplir algunas aptitudes esenciales. Existen consultores con aptitudes mediocres que han llegado mucho más lejos que otros con actitudes mediocres.

No obstante, cuanto más azúcar más dulce, es decir, una combinación de todos estos aspectos puede dar lugar a resultados imparables, pero siempre de la mano del esfuerzo, como en cualquier otro trabajo. Y ¿qué aptitudes se necesitan exactamente para ser un buen consultor?

Veámoslas detenidamente.

#Empatía

Este factor está directamente relacionado con la capacidad de implicación que mencionábamos anteriormente; empatizar con el cliente y su proyecto será esencial para que nos impliquemos al máximo en sacar nuestra tarea adelante.

Cuando un consultor es realmente empático no requiere de muchos esfuerzos para implicarse en sus trabajos, puesto que su propia forma de ser le empujará a sentir las empresas de los clientes totalmente como suyas. Esta aptitud puede suplirse de un modo relativamente sencillo, pero lo cierto es que contar con ella te hará tener mucho ganado.

La empatía como aptitud necesaria en la consultoría

#Paciencia

La paciencia es la madre de la ciencia, dicen por ahí, y probablemente también sea la madre de la consultoría. En muchas ocasiones te encontrarás con clientes que puedan llevarte un poco al límite, pero aquí entran en juego dos aptitudes necesarias para ser consultor, la señalada empatía y la bendita paciencia.

Piensa que un consultor es requerido en muchos casos para resolver situaciones tensas y que los clientes no siempre saben cómo gestionarlas, lo que significa repetir explicaciones, saber lidiar con las tensiones e insistir en los puntos más importantes, como mínimo.

#Enfoque comercial

Otra de las aptitudes necesarias en el mundo de la consultoría es el enfoque comercial. Hablamos de algo que es tan bueno para vendernos al propio cliente como para, una vez contratados, desarrollar nuestras tareas como consultores.

Tengamos en cuenta que cualquier empresa tiene un cometido lucrativo, y como sociedad busca recibir un dinero a cambio de unos productos o servicios que venderá a un público; ¿cómo podría un consultor aportar valor a cualquier compañía si no tiene esa capacidad comercial nata que se precisa? Imposible.

#Capacidad analítica

Esta aptitud engloba otros muchos aspectos como la capacidad de escucha, y también algunas actitudes, como lo es la señalada proactividad. Nos referimos, ni más ni menos, que a la atención que has de poner cuando estés trabajando como consultor.

No te puedes perder detalle de nada, porque cualquier factor al que los clientes no le den la menor importancia puede convertirse en una de las claves de tu tarea. Mantén los ojos y los oídos bien abiertos y no des nada por hecho, y por supuesto, analiza todo al detalle: la labor de consultoría ha de ser muy minuciosa.

La capacidad analítica, otra de las aptitudes del consultor

#Comunicatividad

Otro dato prácticamente evidente. Un consultor debe ser un gran comunicador para lograr transmitir a sus clientes exactamente lo que pretende; ya lo hemos comentado anteriormente: en ocasiones las relaciones con los clientes no son un camino de rosas, sin embargo, manejar bien el arte de la comunicación puede suponer la superación de un escollo importante.

Por otra parte, hablamos de una aptitud íntimamente relacionada con la anterior, porque si no sabes comunicar, ¿cómo vas a venderte ante tus clientes potenciales? ¿Y ante los suyos como empresa?

#Metodología

Esta aptitud es indiscutible: un consultor debe ser metódico y llevar su forma de trabajar por bandera. Esto no quiere decir que uno no intente mejorar o aprender continuamente, ya lo veníamos diciendo; sin embargo, en estos casos y sobre todo cuando ya se tiene cierta experiencia, lo mejor es ser fiel a uno mismo y seguir el método que te haya llevado a conseguir tus éxitos.

Conclusiones

Al final, como ya hemos indicado en más de una ocasión a lo largo de este artículo, se trata sobre todo de mantener un equilibrio e intentar abarcar el máximo posible de aptitudes y actitudes para ser consultor. Es probable que no cuentes con todas las aptitudes mencionadas –ni siquiera los consultores somos perfectos– pero, aunque sea algo que deba formar parte de ti siempre se puede intentar mejorar.

Ser consultor: ¿cuáles son las aptitudes y actitudes necesarias?

Por otro lado, las actitudes son algo imprescindible porque además sirven para complementar o disimular las posibles aptitudes que te puedan faltar como consultor. Ante todo, permanece constantemente abierto al aprendizaje y con ganas de mejorar.

Podríamos hablar de una actitud extra, la de pertenecer a ANEC, pero eso ya queda a tu elección, nosotros nos conformamos con haberte ayudado, aunque nos encantaría tenerte entre nosotros.

Imagen: Pointblank News

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ANEC

Asociación Navarra de Empresas de Consultoría

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